Ladies in White

Publicado el miércoles, 06.13.12

Iglesia Católica cubana defiende a Ortega ante críticas

Por PAUL HAVEN

The Associated Press

LA HABANA — Por meses, el cardenal Jaime Ortega ha sido blanco de

críticas: lo llamaron lacayo, le imputan que está demasiado cerca del

gobierno comunista de la isla, se le pidió la renuncia por el trato que

dio a unos manifestantes y fue ridiculizado en Miami, donde se lo tildó

de elitista.

Ahora, la Iglesia Católica Romana decidió responder a los detractores

del religioso.

Funcionarios eclesiásticos defienden enérgicamente a su líder y

publicaciones católicas denuncian a quienes lo critican. Analistas dicen

que estas acusaciones mutuas tan virulentas son muy inusuales en una

isla donde la iglesia prefirió siempre tratar de ejercer influencia sin

llamar la atención, entre bambalinas.

Curiosamente, el revuelo se produce poco después de que el cardenal

organizase la exitosa visita del papa Benedicto XVI y cuando se acerca

el final de su mandato. Como es de rigor, Ortega le entregó al Pontífice

su renuncia al cumplir años el año pasado, pero el Santo Padre no

la aceptó todavía.

"Que haya ataques no me sorprende porque los hay constantemente", dijo a

la AP Carlos Saladrigas, un cubanoamericano en un tiempo un

duro militante anticastrista y quien se convirtió en una suerte de voz

de la reconciliación entre Miami y La Habana. Los que sí llama la

atención es "la voracidad, la fuerza de esos ataques".

Los problemas de Ortega comenzaron poco antes de la visita de Benedicto

del 26 al 28 de marzo, pues muchos pensaron que el cardenal hizo

demasiadas concesiones para garantizar el éxito. Le imputan que se

abstuvo de criticar al gobierno en los meses previos a la visita e hizo

la vista gorda cuando se arrestaba a disidentes.

Días antes de la llegada del Papa, Ortega le pidió a la policía que

desalojase a los ocupantes de una iglesia de La Habana que pedían una

audiencia papal y cambios políticos en la isla.

En una disertación en la de Harvard en abril, Ortega

justificó el diciendo que los manifestantes eran "antiguos

delincuentes" sin "nivel cultural". También insistió en que había

actuado correctamente al ayudar a negociar la liberación de presos

políticos en el 2009 y el 2010.

La mayoría de los presos liberados se exiliaron en España y algunos de

ellos criticaron al religioso, diciendo que no hizo lo suficiente para

defender su derecho a permanecer en su patria. Ortega dijo en su

presentación ante el Centro Rockefeller de Estudios sobre América Latina

de Harvard que los propios familiares de los reos habían pedido que

fuesen enviados a España, algo que los familiares niegan.

Las reacciones a las palabras de Ortega no se hicieron esperar y fueron

las más duras que el religioso ha enfrentado a lo largo de su carrera.

"Ortega sólo pone en evidencia y responde a su contubernio político con

el gobierno", escribió el alto directivo de Radio y TV Martí, Carlos

García-Pérez en una editorial en abril. "Esa es una actitud lacaya", agregó.

Blogs de exiliados del sur de la Florida comenzaron a pedir la renuncia

de Ortega. El diario El Nuevo Herald publicó una caricatura que mostraba

al cardenal y al Raúl Castro, en ropa militar, entonando una

canción de amor juntos. Otra mostró un cura snob que le dice a un

feligrés que Ortega exige pruebas de su valor cultural para permitirle

asistir a misa.

En respuesta, publicaciones católicas difundieron una serie de artículos

y editoriales que pintan a Ortega como un defensor de los disidentes y

una de las pocas personas en la isla que tiene el valor de decirle lo

que piensa a Castro en la cara.

Sus partidarios afirman que Ortega le pidió personalmente a Castro que

diese más cabida a la empresa privada y permitió que medios católicos

publicasen ensayos sobre la necesidad de una reforma que jamás tendrían

espacio en la prensa oficial.

En una carta enviada por electrónico a periodistas extranjeros el

lunes, un consejo de agrupaciones de la comunidad católica de La Habana

describe a Ortega como un patriota cuyo amor por Cuba y por la iglesia

lo impulsan a promover un diálogo.

Los obispos cubanos, por su parte, emitieron un comunicado en el que

dicen que las críticas a Ortega son parte de un plan que busca acabar

con su reputación y hacerle daño a la iglesia. La defensa más encendida

del cardenal la hizo Orlando Márquez, portavoz de la iglesia que publicó

el mes pasado una fuerte denuncia de sus detractores.

"Quienes repudian el diálogo continuarán abriendo fuego, porque esa es

la misión: bombardear todo intento de entendimiento que incluya

verdaderamente a todos", escribió Márquez en un artículo de la revista

católica Palabra Nueva, que él dirige.

Muchos aliados de Ortega expresan los mismos sentimientos, aunque tal

vez no en un tono tan enérgico, incluidos Saldriagas y el arzobispo de

Miami Thomas Wenski, quien exhorta a los exiliados cubanos a que

dialoguen más con los gobernantes de su país.

"Plantear que es un lacayo del régimen es absurdo", declaró Wenski a la

Associated Presss. "Algunos de los peores críticos del cardenal aquí

hablan de una situación que es fácil pregonar desde aquí. Creen que se

puede derrocar el gobierno cubano de la noche a la mañana".

Los problemas del cardenal no llegan exclusivamente de Miami. Varios

disidentes prominentes lo han criticado en semanas recientes. Guillermo

Farinas, quien hizo una huelga de hambre y recibió el premio Sajarov en

el 2010, afirmó que era un vendido. Martha , ex presa

política, lo acusó de bajar la cabeza ante el gobierno.

Ortega se reunió el 7 de junio por más de tres horas con la agrupación

opositora más conocida de la isla, las , en un esfuerzo

por despejar el aire. La líder de las Damas Bertha Soler dijo que estaba

satisfecha con el encuentro y que el cardenal había sido "muy receptivo".

Pero también afirmó que seguirá presionando al cardenal para que

defienda a las Damas. "Nuestro objetivo aquí es que el cardenal conozca

que somos mujeres arrojadas a los calabozos"

Enrique López Oliva, profesor de historia religiosa de la Universidad de

La Habana, opinó que la actitud defensiva de la iglesia es un síntoma de

la compleja situación en que se encuentra en un país sin partidos de

oposición convencionales ni instituciones independientes.

"El cardenal ha insistido en que (la Iglesia) no es un partido político

pero en Cuba no hay partidos políticos alternativos, entonces ese rol,

quiera o no quiera, lo está desempeñando", aseguró a la AP López Oliva.

"Para mí es una defensa política del papel de la institución porque la

iglesia se está preparando para desempeñar un rol, en la medida de sus

posibilidades, para una era poscastro, pero tiene que tener micho

cuidado con sus pasos", agregó el experto.

En este despacho colaboraron las reporteras de AP Andrea Rodríguez

(desde La Habana) y Laura Wides-Muñoz (Miami).

http://www.elnuevoherald.com/2012/06/13/v-fullstory/1227780/iglesia-catolica-cubana-defiende.html

Tags: , , , , , , ,

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Calendar
June 2012
M T W T F S S
« May   Jul »
 123
45678910
11121314151617
18192021222324
252627282930  
Recent Posts
We run various sites in defense of human rights and need support with paying for servers. Thank you.
Archives